Mula en la crónica del rey don Rodrigo

-Mula en la crónica del rey don Rodrigo-

         Mula es una de las pocas ciudades que son mencionadas en la crónica de don Rodrigo, último rey visigodo de España. El autor dedica gran parte del capítulo clxiiii de la segunda parte de su obra, a narrar la batalla y posterior rendición de Mula y Lorca, al jefe de los árabes Abalagis (Abd al-‘Aziz), hijo de Muza. Anteriormente, Mula es citada en un capítulo dedicado a la toma de Valencia y Alicante.Crónica 1

         La “Crónica del rey don Rodrigo y la destrucción de España o Crónica Sarracina” fue escrita por Pedro del Corral en el año 1430. Consta de dos partes con cclxii y cclvi capítulos respectivamente, aunque no todas las copias manuscritas tienen igual número. El autor narra en su obra los hechos acontecido desde la coronación del conde Don Rodrigo como rey de España, pasando por la traición del conde don Julián y la posterior invasión árabe de la península Ibérica hasta su conquista. Personajes reales de la época como, el jefe de los árabes Muza y su hijo, el caudillo Tarik, el obispo Oppas, Teodomiro, don Pelayo o el rey Favila, aparecen en esta crónica que del Corral dice copiar de los cronistas personales del Rey don Rodrigo llamados Eleastras y Calistres.

         No se tiene conocimiento del paradero del texto original, pero si se conocen una decena copias manuscritas alojadas en varios archivos. Se presupone que, la primera edición impresa (incunable) se hizo el año 1499 en Sevilla. Durante el s. XVI se hicieron varias ediciones en distintos lugares, Sevilla 1511, Valladolid 1527… siendo la más utilizada y comentada la de Juan Gutiérrez Ursino, impresa en Alcalá de Henares el año 1586.

         Según historiadores de renombre, como Menéndez Pidal o Menéndez Pelayo: la llamada Crónica del Rey Don Rodrigo con la destruycion de España, no un libro de historia verídica, sino un libro de caballerías, de especie nueva, y no de los menos agradables e ingeniosos, a la vez que la más antigua novela histórica de argumento nacional que posee nuestra literatura. Como vemos, esta crónica no es otra cosa que una novela caballeresca, la primera novela histórica de las Letras Hispánicas ideada por Pedro del Corral y apoyada en otras escritas anteriores. Una novela donde se narran los supuestos hechos ocurridos tras la invasión árabe con una mezcla de batallas, religión y amoríos ideados por la imaginación del autor.

         Evidentemente, defender la Crónica Sarracina como una historia real, no es sostenible. Casi con toda seguridad, el autor se inventa batallas y otras las deforma a capricho. Introduce intrigas y amoríos de leyenda para darle más credibilidad a la obra. Pero, una novela histórica que se precie de verdad, el soporte de la obra debe estar basado en acontecimientos reales, con personajes y lugares legítimos, si bien, el relato es inventado por el autor. Esto es, más o menos, lo que ocurre supuestamente en esta crónica, donde se citan personas y topónimos auténticos.

         No sólo los eruditos mencionados ponen en duda la “Crónica del rey don Rodrigo”. No hace falta añadir que modernamente nadie cree en ella como crónica histórica, como dice Rafael Ramos: le cabe el dudoso honor de ser, posiblemente, la obra más vilipendiada de toda la literatura medieval española (Tirant 16, 2013). Desde hace siglos, los contemporáneos suelen recelar de casi todas las crónicas españolas de sus antecesores, las cuales definen como “cronicones”, todas son falsas para la mayoría. No ocurre lo mismo con las árabes, muy pocos historiadores modernos las ponen en duda. Las obras de cronistas o geógrafos árabes de los siglos XI o XIII, como al-Udri o al-Hinyary, son consideradas como la verdad absoluta.

         Cuestionar la opinión de tan doctos historiadores, no es ni mucho menos mi intención. Convencido estoy, de que la fantasía o invención hacen su presencia en algunos o muchos capítulos. Sirva como ejemplo el episodio referente a la conquista de Murcia, esta ciudad no existía en época visigoda. Tal vez, el autor intenta situar en el mapa la región “Tudmir”, mencionando esta ciudad que hacía de capital del reino bajo la corona cristiana. También es mencionada Cartagena, mientras la historia moderna nos dice quecrónica 2 no hay noticias de esta ciudad goda.

         Algo hay en esta crónica que me llama poderosamente la atención. Antes debo reconocer que no la he leído la entera, entre otras razones, porque no conozco la historia de todos los lugares que aparecen en ella, pero sí lo referente al antiguo Reino de Murcia. Del Corral vincula al visigodo Todomir y al árabe Abalagis en las batallas de las ciudades de Alicante, Orihuela, Lorca y Mula, este es un hecho totalmente histórico. Estos personajes y ciudades son mencionados en el famoso Pacto de Tudmir del año 713 acordado por estas dos figuras históricas. Sin embargo, en la Edad Media no se conocía la existencia de este documento, por lo menos, no se tiene conocimiento de que sea citado en libros de historia alguno hasta el s. XVIII. Fue en el año 1760 cuando Miguel Cassiri dio a conocer la primera versión del Pacto de Tudmir, copia hecha por al-Udri en el s. XI. Por tanto, cabe preguntarnos: ¿De dónde saca el autor los personajes como Muza, Tarik, al-Delaziz o Teodomiro? ¿De dónde saca topónimos como Alicante, Orihuela o Lorca? Y sobre todo: ¿de dónde saca la Mula visigoda? Un sinfín de preguntas sin respuesta.

         Tal vez, sea una equivocación juzgar este trabajo como novelesco, sin tener en cuenta que la Crónica está escrita con los argumentos y estilos de la Baja Edad Media. Bajo mi punto de vista, Pedro del Corral debió beber de sabias fuentes que, durante siglos después, no conoció erudito alguno. Manejó documentos, traslados y crónicas escritas a lo largo de los ocho siglos que separan a Don Rodrigo de Del Corral, que no han llegado a nuestros días. Vincular y situar estos personajes y topónimos durante la invasión árabe de España ocurrida el año 711, demuestra tener conocimientos de la verdad histórica.

         Desde el punto de vista actual, es difícil meterse en la mente de un escritor medieval y comprender por qué una persona de esa época, dedica buena parte de su vida a escribir una abultada obra titulándola como crónica si, supuestamente, es una novela caballeresca. Imagino que, en su día, el autor defendería su trabajo ante los lectores más críticos. Recordemos que las propias copias dicen haber corregido el original. Algo se nos escapa de las manos.

         Sea como fuere, falsa o auténtica, novela o historia, lo cierto y verdad es que Mula a mediados del s. XV debió ser una villa importante para que Pedro del Corral tuviese conocimiento de ella y la incluyera en su “novela”, que dice así el capítulo mencionado:

«Capit. clxiiii. De cómo fueron muertos los de Mula, y los de Lorca, y cobró los lugares y como fue sobre Sevilla.

Los de Mula, y los de Lorca fizieronse a una y ordenaron de salir a ellos a dos leguas a la salida de un valle, y que a media noche diessen en el real y que les podrían fazer alguno daño e los de Murcia que sopieron el ardid embiaronlo a decir a los de Orpas, y a Todomir como estas gentes yvan a dar en ellos, y que se guardassen, y el conde don Julian que lo supo tuvo sus escuchas en los lugares le que dixeron los adalides que cumplian e fizo que aquella noche toda la gente estuviesse armada, echoles tres celadas porque no pudiessen escapar, y desta guisa los espero toda la noche y los malaventurados que no se guardaron de lo que les tenían ordenado, assi como a la media noche con una luna clara fueron trescientos y cuarenta caballeros y mil y peones, que a par de los caballeros fueron todavía no se curaron mucho del daño que tenía apejado, y fueron a dar en el real y recibieronlo. (E hallaron la gente bien armada y apercebida y recibiéronlos). E allí salieron las celadas, y tomaron los en medio, y aunque ellos peleavan como hombres no pudo escapar uno dellos a vida (que todos no murieron). Y por cierto buenas andanzas uvo deste camino Abalagis. E todo esto hecho fuesse a Mula. E como ya sabían la mala ventura de los suyos cuando ovieron acabado el avenencia con Abalagis como los de Valencia no entendieron que fazian poco. E fue señor Abalagis de Mula: y los de Lorca vinieron a él a se le dar y todos estos lugares ganados por esta manera, y cobrado todo el algo: Abalagis dixo a todos como quería yr sobre Sevilla: y que le ayudassen con gente. E dieronle de Valencia y de todos esos castillos y villas enderredor [de Mula] fasta Lorca seys mil peones y quinientos caballeros: e como avida esta gente en su poder, fuese camino de Sevilla,…»

Texto de la edición impresa por Nicolás Tierri, Valladolid a 23 de julio de 1527.crónica 3

 Nota: Fotos Google.es

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